PROCESO
Y COMPETENCIA COMUNICATIVA
La comunicación se considera como una de las actividades primordiales
de todo ser humano, y es el proceso mediante el cual dos o más personas
intercambian información, principalmente por símbolos, señas y signos. Para que
toda comunicación sea adecuada se debe seguir ciertos pasos, a esto se le llama
proceso comunicativo, que permite transmitir la información de una manera
efectiva. Para lograrlo necesitamos ciertos elementos los cuales son: emisor, receptor,
mensaje y canal, sin estos elementos la comunicación no se podría dar. El emisor
es el punto que elige y selecciona los signos adecuados para transmitir el
mensaje, el receptor es el punto al que
se destina el mensaje, y el canal es el medio de transmisión por donde viajan las
señales portadoras del emisor y receptor.
Las teorías comunicativas han ido variando a
lo largo de la historia, así se ha ido presentando diferentes modelos que
responden a las cuestiones más importantes
del campo comunicativo. El modelo de Harold D. Lasswell: es el proceso
comunicador donde se forma a través de una serie de preguntas que
sirven para limitar el campo de estudio, quien-control-audiencia, que-contenido,
canal-medio. Modelo de Braddock incorpora el modelo anterior más dos aspectos:
las circunstancias en la que se envía el mensaje y el propósito con que el
comunicador comienza el proceso. Modelo de Shannon, selecciona la información y
la codifica por el transmisor para que se emita por el canal, pone en contacto
al transmisor y al receptor. Modelo de hennings, hay un receptor unos estímulos
físicos (verbal, vocales, situacionales) para llegar al receptor. Modelo de Two-Step-Flow,
la influencia en los medios de comunicación se produce atreves de los líderes
de opinión, los cuales son estructuradores y reestructuradores. Modelo de Jakobson,
este modelo permite establecer seis mensajes
esenciales: función emotiva, esta función está centrada en el emisor quien pone
de manifiesto emociones, sentimientos, estados de ánimo, etc. Función
conativa: Esta función está centrada en el receptor o destinatario. El hablante pretende que el oyente
actúe en conformidad con lo solicitado a través de órdenes, ruegos, preguntas, etc. Función referencial: Esta función se centra en el
contenido o “contexto “entendiendo este último “en sentido de referente y no de
situación”. Se encuentra esta función generalmente en textos informativos,
narrativos, etc. Función metalingüística: Esta función se utiliza cuando el
código sirve para referirse al código mismo. “El metalenguaje es el lenguaje
con el cual se habla
de lenguaje. Función fática: Esta función se centra en el canal y trata de
todos aquellos
recursos que pretenden mantener la interacción. El canal es el medio utilizado para
el contacto. Función poética: Esta función se centra en el mensaje. Se pone en
manifiesto
cuando la construcción lingüística elegida intenta producir un efecto especial
en el destinatario: goce, emoción, entusiasmo, etc.
Podemos clasificar los diferentes tipos de lenguaje en verbales y no verbales.
El lenguaje verbal puede ser oral o escrito. Los símbolos que utiliza el
Lenguaje Verbal, tanto en su forma oral, como en su forma escrita, son las palabras. Es indispensable
que emisor y receptor, manejen el mismo idioma y por lo tanto conozcan las
mismas palabras, sin embargo, una misma palabra puede tener diversos
significados y es primordial llegar a un acuerdo convencional del significado
que tendrá un símbolo, es decir, una palabra determinada.
Para decidir el
significado es importante el contexto en que se está utilizando la palabra,
esto es el ambiente, y la cultura de los miembros de la organización.
Básicamente debemos emplear palabras comunes en la cultura que predomina en la
organización, palabras que preferentemente todos conozcan y sean simples de
comprender. En el caso de palabras que puedan prestarse a confusión,
necesitamos primero identificar esas palabras clave dentro del contexto de
otras palabras y símbolos y reducir al mínimo su confusión limitando su
sentido. Los buenos comunicadores se centran en la idea más que en las palabras.
La capacidad de una persona para comportarse de manera
adecuada y eficaz en una determinada comunidad de habla se le llama Competencia
Comunicativa. Es decir, se trata de la capacidad de
formar enunciados que no solo sean gramaticalmente correctos sino también
socialmente apropiados. Es este autor quien formula la primera definición del
concepto, en los años 70 del siglo XX, en sus estudios de sociolingüística y de
etnografía de la comunicación en EE.UU. En un conocido artículo (Hymes, 1971)
cuestiona el concepto de competencia lingüística desarrollado por la gramática
generativa, por cuanto en él se hace abstracción de los rasgos socioculturales
de la situación de uso. Con el propósito de desarrollar una teoría adecuada del
uso de la lengua, y de integrar la teoría lingüística y una teoría de la comunicación.
La comunicación también hace relación al
conocimiento o información que se va adquiriendo, un ser humano no podría expresarse
sin tener conocimiento o información almacenada mediante la experiencia y el aprendizaje.
También debemos poseer otros criterios como actitudes y destrezas, estos
criterios son muy importantes en la vida, porque de ello es la forma como debe
actuar una persona, es el comportamiento que emplea un individuo para hacer que
las cosas salgan a la perfección.